CONCURSO NACIONAL DE ANTEPROYECTOS A DOS VUELTAS
Plaza de la Ciencia y el Arte


En un sentido esencial, ciencia y arte, son manifestaciones de la razón humana, que actúan como estructuras y construcciones culturales de búsqueda, movilizadas por el misterio de la existencia y el carácter efímero de la condición humana.

La ciencia y el arte observan el cosmos, se admiran de la belleza y la extrañeza de sus formas, intentan imitarlas, explicarlas, clasificarlas, distorsionarlas; en un acto ritual que existe en la ambigüedad del ser o no ser, del querer trascender mas allá del individuo, con la marca monumental de la piedra y el saber.
En relación a estos significados, es que el proyecto se piensa como un lugar que intenta evocar el infinito, el cosmos, las estrellas y la luz , el ritual de la marca territorial y la ingravidez de los volúmenes arquitectónicos ante la naturaleza. En función de provocar una serie de relaciones y asociaciones intelectuales con la esperanza de despertar en quien observa, la estupefacción y la inspiración,  la observación y la imaginación como vertientes esenciales del arte y la ciencia.

La propuesta se asienta en tres conceptos básicos. Por un lado,  la relación de la plaza / edificios con el  entorno inmediato (costanera, sector de playas y espacios lúdicos, etc) ,   la interdependencia con el sistema en el que se encuentra ubicada (reserva natural, UNL, Ceride, ) y las  respuestas formales/ funcionales/  tecnológicas y semánticas al programa dado, a partir de reconocer y potencializar las cualidades del paisaje y su entorno.
En nuestro caso, la particularidad del proyecto consiste en el aprovechamiento de un sector de naturaleza existente y consolidado en el tiempo  y no como tradicionalmente se ha realizado en las ciudades que es el diseño de una plaza o parque  a partir de la introducción de la naturaleza en el espacio urbano.
El significado y la importancia que adquiera el conjunto  radica en la amplia y correcta complementación que exista entre los servicios y actividades que se brindan a la comunidad y la demanda de ésta frente a las opciones educativas, artísticas, de ocio y esparcimiento  ofrecidas.

El éxito de la propuesta y la aceptación por parte de la gente es producto de las posibilidades que brindan la conformación física de los espacios, sus servicios  y la gama de posibilidades que estimule al usuario a hacer uso del lugar, a valorarlo, a sentirlo como propio y dotarlo a la vez de identidad.
El concepto de respeto por la preexistencia del lugar aparece prioritario para lograr una correcta interacción entre espacio natural y las nuevas formas de socialización de los lugares públicos. A partir de la movilidad social y las nuevas actividades que esto a generado en los últimos años, los espacios públicos adquieren originales y cambiantes significados dados por actividades transitorias de personas o grupos que se  organizan de acuerdo a intereses de índole cultural, políticas, económicas, deportivas, estéticas y de recreación y ocio. Los espacios públicos, en este caso, deben tener la capacidad de adaptarse a estas funciones.  El complejo, mirado de esta forma, deberá entenderse como un sistema  dedicado no sólo a las funciones propias de los espacios verdes, sino que deberá transformarse en un ámbito de construcción cultural  de la ciudadanía,  participativo, abierto y democrático, y dotado del equipamiento necesario para llevar adelante estos fines.  Bajo estas premisas, el parque y sus edificios adquieren un significado único , que al ser compartidos con la gente,  lo transforman en el lugar común de transferencias de conocimientos , de experiencias y de comunicación social y recreación.
En concreto, no se debe tomar a la Plaza de las ciencias y las artes como un parque temático, acotado a actividades o funciones determinadas, sino a la síntesis entre arquitectura y paisaje para  generar un ámbito donde se comparte enseñanza y recreación.

De este modo, la plaza se genera a partir de un ensanche del espacio público y la incorporación del sector, actualmente deprimido,  al sistema de espacios verdes urbanos,  revalorizando los bordes y relacionando la naturaleza y la topografía existentes en el mismo,  al  espacio social. El solado se densifica sobre la costanera y va desapareciendo a medida que ingresamos. Se transforman en calles que conectan nuestros edificios y se pierden entre los árboles. Permiten que cruce el parque, atraviese por debajo a los edificios, aprovechando el desnivel que presenta el terreno y continúe por la reserva natural. Fluidez espacial y funcional,  transparencias, situaciones diversas y vistas cambiantes. ¿ Cuál es el límite de lo construido ?. Esto permite una transición gradual y pausada  del espacio abierto a los construidos. 

La intención de proponer edificios desarrollados  prácticamente en su totalidad en planta baja responden a esta idea de interacción de los distintos espacios, itinerarios y recorridos. El contenedor  mayor de exposiciones es el edificio que se encuentra visualmente más directamente relacionado con la calle. Por su escala y orientación, se aprecia desde costanera oeste.  La fachada de mallas metálicas, con una fuerte imagen institucional,  deja entrever los árboles por detrás. El techo se vacía y entra el sol al espacio de exposición semicubierto que actúa como atrio de ingreso. La cubierta parcialmente transparente ayuda a esto mientras una  escalera nos transporta  al techo-mirador y permite que disfrutemos las mejores visuales de  la ciudad y la isla.
Los contenedores más pequeños y la escuela, con los servicios de apoyo requeridos, conforman una unidad estético / morfológica con una placa que corre paralela a la calle de los cuises. Además de permitir la etapabilidad de la obra, esta tipología  nos posibilita que todos los ámbitos interiores, ya sean de exhibición o enseñanza tengan amplias visuales directas al paisaje,  sea a  la laguna, a la ciudad o   la reserva natural. Su permeabilidad posiblita el acceso a la calle que vincula los distintos espacios de uso desde varios lugares,  y poder continuar peatonalmente  hacia la reserva. El gran vacío semicubierto , ubicado en el sector central, nos da la posibilidad de balconear sobre los viveros o acceder a ellos a través de la escalera ubicada en este sector.  Dichos viveros se encuentran ubicados dentro del circuito peatonal planteado desde el ingreso por costanera, atravesando la plaza, hasta llegar a  la calle de los cuises pasando debajo del edificio.
Con respecto a la materialidad y adopción  tecnológica de la plaza y los edificios, se ha definido la utilización de materiales en el exterior de gran perdurabilidad, como las mallas y perfilería de hierro, el hormigón, la piedra,  el vidrio y la madera dura de algunas especies autóctonas del norte como el quebracho o el itín. Es intención generar distintas alternativas visuales, auditivas y táctiles a partir del juego de colores, texturas, reflejos, más la incorporación del agua y la presencia del verde como soporte en la materialización del espacio propuesto.
Las sendas y caminos y la plaza se construirán in situ en hormigón al cual se le incorporará piedras de distintas granulometrías y colores. A partir de la intención de preservar la mayor cantidad de árboles existentes en el lugar se han definido las zonas de intervención con solados, lo cual  significa que el mismo se determinará a partir de la localización de dichos árboles. Se incorporarán  otros de mayor tamaño como el Ybirá Pitá, Lapachos y Jacarandáes que aportarán sombra y variados colores en época de floración.
Para la iluminación general se ha tomado el criterio de realizarla  con artefactos de baja altura y rasantes al suelo. Independientemente de la colocación de columnas ubicadas en sitios estratégicos del terreno, y de la propia de los edificios, ha motivado la adopción de este sistema,  la gran cantidad de árboles de baja altura,  la seguridad de las personas  y el recorrido propuesto en el parque.
Se ha diseñado , a partir de los materiales utilizados en el conjunto, el equipamiento de la plaza y mobiliario urbano, básicamente  con el uso del hierro, madera y hormigón.
 La estructura portante consiste en tres sistemas tradicionales de construcción : Las fundaciones (bases y vigas de equilibrio) se construirán con hormigón in situ , luego, las columnas, vigas y la  losa que conforma el nivel de acceso y pisos interiores de los edificios, se construirán con estructuras industrializadas prefabricadas de hormigón pretensado realizados en fábrica y montados en el lugar; cerramientos exteriores y cubiertas de techo en panelería de aluminio con poliuretano inyectado y placas cementicias con estructuras metálicas. Para los interiores se utilizarán los tradicionales sistemas de placas de yeso para construcción en seco y madera contrachapada.  Por último, para realizar el único sector de planta alta ubicado en la escuela,  se optó por una estructura metálica y entrepiso de losas huecas pretensadas.
La intención de construir el conjunto con sistemas prefabricados responde a la necesidad de lograr coherencia formal, lógica constructiva,  rapidez y simplificación del trabajo y posibilidades de adaptación de los edificios a los avances en el campo de la cultura, el arte y la tecnología.

Se ha trabajado en el completamiento y mejoramiento del proyecto a partir de reafirmar los conceptos primordiales de la propuesta,  teniendo en cuenta las observaciones realizadas por el jurado.

En primer lugar creemos que el espacio público debe ser conceptualmente, lo suficientemente amplio y abarcativo a la mayor cantidad de actividades culturales y científicas posibles. En este sentido, el grado de abstracción y neutralidad que posee la plaza permitiría  llevar a cabo tanto una muestra de maquinaria pesada como también  instalaciones artísticas, científicas o eventos culturales de  diversa índole.
Resulta innecesario la generación de íconos que puedan de alguna manera acotar dicho carácter, por lo que se ha reforzado el tratamiento abstracto de la plaza, privilegiando las relaciones humanas y sociales, quienes cargarán a partir de hechos culturales el rasgo simbólico del lugar. Simbolizar  a la ciencia y el arte por medio de elementos que alcancen un limite en lo metafórico es reducir el acontecimiento cultural a la mera  representación objetual. Nuestra sociedad merece la oportunidad de reconstruir y compartir el espacio de la cultura desde una perspectiva compleja y abarcativa, humanista y solidaria.

El carácter de los edificios, su emplazamiento y  pertenencia a la Universidad Nacional del Litoral determinan en buena parte  el perfil científico y cultural del conjunto.
Se consolidó la relación calle urbana (costanera) / plaza como un solo espacio público, a partir del diseño del verde , el equipamiento urbano y tratamiento de los solados.
La continuidad  espacial planteada favorece el recorrido de todos los ámbitos cubiertos o semicubiertos  teniendo como centro a la plaza. Esto permite además que a partir de la realización del museo interactivo y el parque se materialice por completo  el borde noroeste, desde el Ceride hasta la Reserva, dejando para una etapa posterior de ampliación  los contenedores menores y la escuela, sin necesidad de intervenir en el interior del terreno.
La futura vinculación con la escuela está dada por un puente metálico que partiendo de la plaza, atraviesa el espacio por sobre una gran depresión del terreno , respetando las especies arbóreas existentes  en el mismo y  llegando  al Hall público semicubierto de la misma. 

La resolución tecnológica de los edificios permite una gran capacidad de adaptabilidad de los espacios interiores y exteriores, concepto fundamental para concebir arquitecturas de funciones variadas y complejas en épocas de cambios tecnológicos y funcionales.

Autores
Arq. Alfredo Jurado
Lucas Condal
Martin González
Daniel Imhoff
Fernando Lara

Primer premio             año 2006