CONCURSO NACIONAL DE ANTEPROYECTOS
Edificio Anexo Honorable Cámara de Diputados de la Provincia De Bs As


El llamado a concurso para la construcción del "Edificio Anexo de la Honorable Cámara de Diputados de la Provincia de Buenos Aires" puede interpretarse, dentro de la esfera política, como una afirmación del ejercicio de la democracia, de sus valores de gobierno y representatividad.
La ciudad de La Plata, por la significación y el valor histórico que ha representado desde su fundación, ofrece un marco propicio de contención para este tipo de edificios.
El plano de la ciudad ofrece una matriz estructural cuyo orden es ineludible. Su geometría, asentada sobre un eje central como generador del hecho urbano, gobierna también los criterios de implantación del edificio propuesto.
El sector, enmarcado por sendos bulevares contiene una potencia monumental urbana que, alimentada por la disposición de distintos edificios institucionales e históricos, define el eje cívico de la ciudad. Sin embargo, esta estructura física y simbólica del eje se ha visto desvirtuada por la aparición de arquitecturas de orden doméstico, proceso que ha devenido en un paisaje que restó significación y carácter al espacio urbano originalmente proyectado

Desde este estado de hecho, la propuesta comienza a componer su estructura semántica y morfológica. Por el hecho de estar situado en un entorno definido a partir de obras emblemáticas y, en muchos casos de gran rigor estilístico, se considera apropiada la implantación de un objeto neutro y austero. Se toman como premisas de diseño la regularidad y la neutralidad en coherencia con el carácter histórico del lugar  y el destino particular del edificio.
El edificio ofrece una impronta de carácter pétreo, con una apertura controlada en el nivel de acceso. La imagen sólida, contundente y sobria, se considera coherente a  la representación del Estado.
El carácter homogéneo responde a una lógica interna de tipo programática y organizativa,       generada a través de un sistema de módulos que permiten la adaptabilidad de las partes, partiendo de concebir una estructura programática flexible y mutable, y otorgando continuidad a los espacios de uso. A partir de la disposición de parasoles como elementos normalizados de carácter tectónico se generan gradientes o tamices entre el interior y el exterior, respondiendo a los condicionantes bioclimáticos y al rigor de las orientaciones.

El dibujo de planta se estructura sobre el eje mayor del terreno, ubicando una espalda técnica, a lo largo del flanco oeste del mismo, como contenedor de servicios e instalaciones primarias que abastecen los nueve niveles de uso y los subsuelos.
El programa de usos propiamente dicho, se organiza en dos bloques separados por un patio central y vinculados a través de un espina de distribución. El patio central es, además de un plumón de ventilación e iluminación, un vacío de escala importante que posibilita escapes y cruces visuales. Sobre éste se vuelcan todas las circulaciones y algunas dependencias.
En la distribución de las áreas programáticas, es dominante el criterio de uso público del edificio. Se proyecta el acceso a través de una planta baja libre, de carácter netamente público e institucional. Las transparencias permiten visuales abiertas. El hall de acceso se prolonga hacia los patios, la cafetería y el foyer del auditorio, ocupando toda la planta.
Hacia arriba se desarrollan los niveles de uso, distribuidos en ocho plantas (áreas servidas), y hacia abajo los niveles técnicos complementarios (áreas sirvientes).

Autores
Arq. Sergio Zalazar
Lucas Condal
Martin González
Daniel Imhoff
Fernando Lara

Quinto premio             año 2006