Con la disponibilidad al alcance de la mano de un frente marítimo extenso unido a la trama urbana,
Valencia tiene la gran oportunidad de generar un acontecimiento urbano de inusitada relevancia que posicione a la ciudad como referente internacional. Junto a las favorables condiciones geográficas, climáticas, culturales y patrimoniales de las que goza la ciudad, un nuevo polo multifacético de significación y actividades producirá una fuerza de atracción que superará la escala local y regional.
Pensamos la intervención como la generación de una NUEVA CENTRALIDAD, que funcionando como contrapunto del centro histórico, satisfaga y provoque un universo de demandas que van desde el elemento primario generador de ciudad –la vivienda- hasta los usos más específicos y ambiciosos –centro internacional de negocios-, pasando por la cultura, el ocio, el deporte y el turismo. Un todo de vitalidad urbana y participación ciudadana.
Hay que recordar que Valencia es ya una ciudad policéntrica. Al centro histórico se le ha de añadir los nuevos polos de la avenida de Francia, la avenida de las Cortes y la avenida de Alfahuir. Se trata de nuevos centros creados en los últimos quince años, en zonas anteriormente periféricas y que constituyen nuevos polos de atracción, tanto desde el punto de vista de los negocios como residencial y comercial.
Esta Nueva Centralidad que actúa como potenciadora de los valores cívicos, es donde confluyen los distintos aspectos de la personalidad urbana valenciana, que encuentran en este ámbito su nueva relación con el mar, un factor de atracción que aproxima la ciudad al mar. Un ámbito que se construye desde el equilibrio entre lo público y lo privado, un ámbito de oportunidades para la vida pública, y de oportunidades para el desarrollo de la cultura y los negocios.
En búsqueda de la atemporalidad. Quizás lo único que convierten a las ciudades en eternas son las intervenciones que se postulen en el tiempo y que no dependan solo de la calidad plástica de los edificios sino fundamentalmente del espacio urbano, de aquel que los soportan, vinculan, donde las relaciones humanas se regeneren constantemente. La intensidad de la propuesta se centra en combinar permanentemente los usos, recreando la idea de barrios y fragmentos de ciudad, a través de la continuidad de la trama y de la dinámica de utilización de los espacios.
INTERVENCIÓN ESTRATÉGICA
La propuesta constituye una ESTRATEGIA GENERAL DE INTERVENCIÓN para la integración Ciudad-Puerto y la revitalización del frente marítimo, basado en el concepto de un nuevo ámbito articulador, al que se le otorga el rol de impulsor de un proceso de recalificación y transformación, no sólo del área específica de implantación objeto del Concurso, sino fundamentalmente de un área de mayor escala, marcando una impronta de fuerte significación para el posicionamiento de la ciudad en su conjunto en el contexto internacional.
Entendemos este nuevo ámbito como un espacio de interacción ciudadana, un lugar de recreo, de vivienda y de trabajo, un fenómeno de uso colectivo, un espacio esencialmente diseñado para ser vivido por los habitantes y visitantes de Valencia.
La propuesta se concibe como la antítesis de un plan o proyecto urbano rígido y cerrado, ya que se basa en un modelo de carácter flexible, que si bien se funda en pautas generales que confieren fuerte carácter e identidad a la intervención puede adaptarse a condiciones particulares de emplazamiento y colmatación que provea cada sitio en particular.
A su vez se adecúa a las características de la demanda, las condiciones de viabilidad socio-económicas requeridas, las actividades y edificaciones preexistentes a conservar, cuidando especialmente las interrelaciones que surgirán a partir de las nuevas presencias en la trama urbana.
De tal manera se piensan los ámbitos y actividades requeridos, con sus consiguientes modos de organización y disposición en el sitio, como componentes de un SISTEMA DEL ESPACIO PÚBLICO, atendiendo además de aquellos sectores que puedan resultar efectivamente intervenidos en un primer momento, a establecer criterios generales que, por etapas crecimiento e incluso admitiendo nuevas necesidades de otras actividades a futuro, configuren un conjunto de intervenciones afines a lo largo del tiempo.
INTEGRACIÓN DEL PUERTO A LA CIUDAD
Un sistema de ejes físicos como visuales, de la ciudad al puerto y del puerto a la ciudad recogidos de la realidad, se convierten en líneas de soporte de la movilidad de este espacio eminentemente peatonal, y que convergen al centro y se transforman en la vertical símbolo de la nueva proyección de Valencia.
Prolongando ejes generadores de la trama hacia el centro de la marina se homogeniza el plano peatonal acortando visualmente las distancias entre las fachadas del frente marítimo y la línea de muelle.
Consecuentemente, se dispondrá una gran Rambla de integración y articulación entre el Puerto y su área circundante. Este nuevo espacio de cohesión el cual consistirá en un PLANO NOBLE de carácter predominantemente peatonal y público, se constituirá en el soporte para los distintos usos y actividades requeridos, incluyendo los edificios existentes a preservar, las nuevas urbanizaciones y vías de circulación.
El carácter físico de esta rambla desecha de hecho la idea de “plaza dura”, para convertirse en un plano de combinación de diversas texturas donde el verde sea el regulador protagónico de este lugar pensado para la gente.
Este plano noble se prolongará en parte sobre la Dársena Interior, configurando un ámbito “urbano-marítimo” donde se asentará, como hito de la intervención general, el “Faro del Mediterráneo”. A su vez esta operación constituirá una suerte de leit-motiv, al convertirse en modelo referencial de otras intervenciones aledañas, fundamentalmente las que configurarán el frente marítimo sobre la Rambla, hacia el PAI del Grao.
Del mismo modo se le otorgará continuidad y remate al Jardín Lineal del Turia resolviendo su llegada al nuevo ámbito marítimo, contribuyendo a la sutura de los barrios linderos.
Así el Parque cobra un carácter integrador en el sector.
EL FARO DEL MEDITERRANEO
Se representa la confluencia de tensiones a través de un elemento arquitectónico de gran escala, que aloja una cantidad de actividades tal que presionan con uso sobre el plano noble. Esta torre – o conglomerado de edificios verticales- actúa como referencia visual de la Valencia del Mar aportando valor icónico y de contemporaneidad.
No se propone meramente desde una concepción de objeto, sino que su base resuelve un atrio de fuerte carácter espacial. Explanadas en niveles superiores hacen de mirador y de soporte de actividades públicas. Esta suerte de “baricentro del proyecto” es, sobre todo, un sistema de experiencias espaciales.
Se eligió el recurso de una torre de alta simbología que aporte (seguramente a través de otro concurso internacional) un elemento arquitectónico de fuerte impacto visual que, junto a las Torres del Ágora, cierren un conjunto iconográfico.
A su vez, esta vertical propuesta como un centro internacional de negocios aporta además la superposición de usos y constituirá el remate visual de las avenidas hacia el centro de la marina.
Se propone que esta torre sea el punto más alto de la ciudad, cuya altura ronde los trescientos cincuenta metros.
CRITERIOS DE SUSTENTABILIDAD DE LA PROPUESTA
Los criterios generales de la intervención se centran en el uso intensivo y multifuncional de los espacios con el objetivo de crear atractivos económicos para la inversión pública y privada.
Se proponen altas densidades y superposición y continuidad de actividades para dotar al sector, y al espacio público en particular, de una gran vitalidad, mientras se asegura la viabilidad y el éxito de la intervención.
Se dota al sector de áreas de gran plusvalía a partir del incremento de superficies edificables, que a su vez establezcan pautas urbanas de uso compartido de viviendas, comercios, oficinas, dotaciones, etc., y que al mismo tiempo garanticen la apropiación constante de los espacios.
La alternancia de usos dotará al sector de una gran dinámica que contribuirá a transformarlo en una nueva centralidad, contribuyendo al posicionamiento estratégico de Valencia como ciudad señera del Mediterráneo.
En este contexto se propone el Centro Mundial de Comercio, en la vertical del faro.
Se propone un plan en el tiempo en donde la sucesiva incorporación de áreas ahora afectadas a concesiones vaya agregando tejido mixto, de fuerte presencia residencial. Entendemos el área como un sector de usos continuos, y de mixtura entre cotidianeidad y excepcionalidad, con áreas que puedan reconocerse como continuidad histórica de los barrios portuarios con los beneficios de la evolución urbanística.
En España en general y en Valencia en particular se está proponiendo ahora la creación de ciudades compactas, en altura, en las que la creación de espacios libres contribuya a la mejora de la calidad de vida de los ciudadanos. Nuestra propuesta se ajusta a este modelo.
INTEGRANTES:
ABCCHD ARQS: ALCONCHEL / BERTONI / CASTELLITTI / DALLA COSTA / CHICCO
DUA: BARRIRERO / COPELLO
BIAGIONI-PECORARI ARQS
COLABORADORES:
BATIE / CASTELLITTI / HERNANDEZ / SILVERO / ZSUPIANY
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