3er Premio Concurso Espacio Público GA 2004 >


memoria>
Que entendemos por espacio publico? O mejor dicho, como experimentamos y que buscamos en el espacio publico? Y en función de esto que nos debería ofrecer el espacio publico?

Intentando respondernos estas preguntas, coincidimos en que nuestras intensiones y los que nos ha llevado hacia el espacio publico no son mas que esas ganas por escapar a la ciudad – tomando como cuidad a aquella conglomeración de masa edificada ligada en nuestro subconsciente con todo lo que tiene que ver con deberes, tareas, horarios, compromisos y obligaciones -, escapar en el sentido de encontrar algún lugar donde por el momento que nos encontremos ahí todos estos preconceptos y prejuicios sean olvidados, una válvula de escape que nos permita respirar. Seguramente estas apreciaciones están íntimamente ligadas con nuestras experiencias y modos de vida – un niño busca una plaza con el afán de correr y jugar, aunque esto no dista mucho de lo planteado -.

Ahora bien, como hacer olvidar al sujeto todo aquello que lo remita a la “ciudad”? Muy simple, ofreciéndole un lugar donde todos los elementos intenten confundirse y contradecirse con aquellos preconceptos que este trae de aquel ámbito – normalmente me siento sobre una superficie horizontal a + 0.45m sobre el suelo, camino únicamente por donde se me indica que así debe ser, juego con determinados elementos creados solamente con ese fin, etc. -. El mobiliario urbano ya no posee una función específica predeterminada por el creador, sino que el propio usuario según sus experiencias y necesidades lo utiliza como cree en ese momento, un artefacto puede ser tanto un asiento, un juego infantil, un lugar de trabajo, etc.

Dentro de este sistema, esta “trama” que intenta desorientar al usuario, aparece un elemento preexistente ubicado estratégicamente como son las antiguas cabinas de ferrocarril, los cuales son refaccionadas y adaptados para nuevas funciones - cuidadores de plazas, oficinas de turismo, asadores públicos, etc. – repitiéndose la cantidad de veces necesarias para alojar estas funciones en la cantidad requerida por los usuarios, aunque ya no con la intención de desorientar, sino como mojones urbanos dentro del espacio publico ubicados equidistantementes para brindar un sentido de orientación al visitante.

En síntesis, el espacio público se terminara de conformar mediante la superposición de dos tramas, una nueva y una preexistente, una que desorienta y otra que orienta, mostrando constantemente esa contradicción. Para esto se decide la utilización de un elemento prefabricado, simple, de nulo mantenimiento y gran durabilidad, el poste de hormigón pretensado utilizado para los alambrados olímpicos. Esta pieza de aproximadamente 2,45m de largo permite una enorme posibilidad de combinaciones a una costo de mano de obra y material realmente bajo. Se plantea así, un sistema simple y claramente intencionado, materializado por un elemento único común, que brinda la posibilidad de adaptarse a cualquier espacio publico que se desee intervenir, mejorar, un sistema prototipito, repetible y adaptable según la necesidad.

entrega> panel 1, panel 2, panel 3

Integrantes>
Castellitti, Jose I.
Hernandez, Guido
Silvero, Ricardo M.