BODEGAS “ MARCO REAL” EN OLITE
El proyecto pretende investigar la posible conjunción entre las tipologías tradicionales de bodegas, los nuevos procesos de elaboración del vino, y el proceso arquitectónico que permite reinventar los espacios presentes en esa tradición. Parte de la interpretación del paisaje preexistente y de la manipulación de la arquitectura para crear un renovado escenario donde naturaleza y arquitectura establezcan un diálogo fructífero.
La construcción se ubica en las proximidades de la ciudad de Olite, enclave significativo en la historia de Navarra, con gran tradición en la producción y elaboración de vinos. Se sitúa bastante alejado del casco urbano, en un promontorio de topografía plana, rodeado de una campiña de viñas que, aislada y dotada con notables valores paisajísticos, permite contemplar el perfil de la ciudad histórica con su Palacio como elemento más significativo.
El proyecto se concibe como un edificio compacto, que se manifiesta en la distancia como un volumen claro de planta rectangular, horizontal y pegado al terreno.
La propuesta se desarrolla básicamente en dos plantas. La primera de ellas, enterrada, continúa la tradición de utilizar las cuevas y la propia tierra como elemento idóneo para lograr estabilidad térmica. Alberga los depósitos y la zona de cava y envejecimiento. La segunda, a nivel de planta baja incluye, junto al acceso, las zonas dedicadas a las actividades sociales y representativas, así como las de embotellado y servicios de apoyo : laboratorios, oficinas y vivienda de conserje.
La planta baja queda básicamente ordenada en torno a un "patio" de acceso limitado al exterior mediante rejas de madera de roble que, además de filtrar la luz, permiten graduar la apertura hacia el exterior pudiendo contemplarse este recinto en continuidad con la campiña existente o como un espacio previo al interior. Queda cubierto con una trama uniforme de lucernarios circulares que permiten una cierta graduación de la luz.
Este espacio es una interpretación de los patios que en muchos complejos agrícolas tradicionales, normalmente descubiertos, sirven de centro y articulación a los distintos edificios y funciones que se desarrollan en torno a los mismos.
Desde "el patio", y a través de grandes superficies acristaladas se aprecia, con afán didáctico, la parte más "industrial" del complejo que incluye las cadenas de embotellado. También desde éste se accede a las salas que albergan las funciones representativas y sociales en las que se celebran exposiciones y recepciones diversas.
La planta de sótano, donde se ubican las zonas de envejecimiento y elaboración, es el auténtico "banco subterráneo del complejo", donde se dan las condiciones térmicas y lumínicas requeridas para la elaboración de los vinos. Se trata de un espacio único de grandes dimensiones, donde los elementos de comunicación, escaleras y montacargas, se construyen como muebles metálicos autónomos.
La decisión de enterrar las cavas, la solución espacial de las mismas, y la voluntaria diferenciación de escalas entre la planta de acceso y la de sótano, ayuda a crear un deseado efecto de “sorpresa”, que en cierta manera se encuentra presente en los espacios de muchas bodegas existentes donde la idea de lo "secreto" forma parte de la "magia del vino".
La construcción se realiza tomando como referencia la imagen limpia y moderna de lo industrial, no haciendo concesiones a estereotipos constructivos de las bodegas tradicionales de la zona. La necesidad de afirmar limpiamente el volumen compacto del edificio han condicionado la elección de materiales.
En este sentido, el hormigón visto, el vidrio, los elementos metálicos y el contrachapado de madera en algunas zonas, unido a la maquinaria de embotellado y depósitos de acero inoxidable, todos ellos sinónimos de la imagen de una industria moderna, son parte fundamental en la definición de la imagen interior.
Una piedra arenisca rosa en paramentos verticales, el vidrio y el enrejado de roble sobre carpintería metálica que construye planos móviles del perímetro exterior, utilizados de manera natural y sencilla, son los que definen la imagen final del exterior y del gran “patio” de acceso.
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